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Letra B | Enciclopedia diccionario de AstronomiaVolver a la homeB
BAADE, Walter. 1893-1960 Astrónomo alemán al que se deben importantes
descubrimientos en el ámbito de la evolución estelar y de las
distancias intergalácticas. Estudiando la galaxia de Andrómeda con
el telescopio de 2,5 m de Mount Wilson en
California (USA), al comienzo de los años 40, logró efectuar las
primeras fotografías de estrellas existentes en las regiones
centrales de aquella galaxia que, como es sabido, es muy similar
a la nuestra. Así descubrió que las estrellas en el
núcleo galáctico son rojas, mientras que las que se encuentran en
la periferia, en los brazos en forma de espiral de la
galaxia, son azules. Llamó a estas últimas estrellas de la
Población I, y a las rojas estrellas de la Población II. Se trata de
una diferencia evolutiva importante debido a que distingue las
estrellas jóvenes de las maduras. BAADE determinó
también la verdadera distancia de la Galaxia de Andrómeda,
que llega a 2 millones de AL y que, con anterioridad,
había sido sumamente subestimada, ampliando de esta manera la
escala de las distancias entre las galaxias y, por lo
tanto, las ideas sobre las efectivas dimensiones del Universo.
Baikonur
(o Baykonur). Nombre del polígono de
lanzamiento espacial o cosmódromo, como
suelen decir los soviéticos, más importante de la URSS.
Se encuentra próximo a la ciudad de Tyuratam, no
lejos del lago Aral, a unos 2.100 km al sudeste de Moscú. Su
origen se remonta a mediados de la década de los 50,
cuando los soviéticos comenzaron a experimentar con sus grandes
misiles balísticos intercontinentales (ICBM), los que poco tiempo
después se convirtieron en los cohetes con los
cuales se daría comienzo a la era espacial. La primera
instalación en Baikonur, considerado como un lugar ideal porque
se halla bastante alejado de los ojos indiscretos de las
bases militares estadounidenses en Turquía, se alza para
efectuar las pruebas de lanzamientos de los ICBN R-7, que más
tarde se indicaron con la sigla A El polígono se extiende
sobre una superficie mucho más grande que el Centro
espacial de Cabo Cañaveral en Florida. Tiene la forma de una Y, con
decenas de rampas de lanzamiento para las
diversas misiones espaciales, rodeadas de silos donde se encuentran
los cohetes, y por los edificios que albergan las salas de
control, los laboratorios y el personal. En la cercana ciudad de
Leninsk, se encuentra el gran Hotel de los Cosmonautas.
Baily,
Francis. 1774-1844 Astrónomo inglés
cuyo nombre está unido al fenómeno
conocido como granos de Baily, que son puntos luminosos con
apariencia de diamantes, visibles durante el eclipse de Sol;
esto es debido a que el disco de la Luna, en tales
circunstancias, no cubre exactamente el disco solar, dejando filtrar
alrededor de su circunferencia brillos de luz. Se dedicó también a
una actividad que comprendía el estudio y la difusión en
el mundo anglosajón de muchas obras clásicas de
astronomía, como los catálogos estelares de Tycho BRAHE, Hevelius y FLAMSTEED.
Baricentro.
El baricentro o centro de masa de un
sistema formado, por ejemplo, por
dos masas M1, y M2 unidas a la extremidades de un eje, es
el punto de equilibrio de propio sistema. Se trata de dos
cuerpos celestes, unidos por la fuerza de gravedad, que
rotan el uno alrededor del otro: el baricentro coincide con el
centro de rotación. Si los dos cuerpos tienen igual masa,
el baricentro cae exactamente en la mitad de la recta que une
a los dos cuerpos. Si tienen masa diferente, el baricentro
está desplazado hacia el cuerpo de mayor masa. En el caso
del sistema Tierra-Luna, debido a que nuestro planeta
es 81 veces más pesado que su satélite natural, la
diferencia de masa es tal que el baricentro cae en el interior de la
propia Tierra.
BARNARD, Edward Emerson. 1857-1923 Modesto fotógrafo americano que se dedicó a
los estudios de astronomía por su pasión hacia los cometas, de
los cuales inició una sistemática investigación a los
veintitrés años. Está considerado como el decano de los buscadores
americanos de cometas: descubrió 19 de ellos,
utilizando sus conocimientos de la técnica fotográfica. Después
de haberse convertido en astrónomo del Lick Observatory de
Mount Hamilton, Sta. Clara (California),
descubrió en 1892 Amaltea, el quinto satélite de Júpiter. En
1889, comenzó a fotografiar detalladamente la Vía Láctea, demostrando
que las regiones oscuras no son verdaderos vacíos,
sino que están determinados por la presencia de gases y
polvo que absorben la luz de las estrellas más alejadas. Fruto
de este trabajo fue su Atlas fotográfico de zonas
escogidas de la Vía Láctea, publicación póstuma de 1927. En 1892-93
también descubrió, con el refractor de 36 pulgadas (91
cm) del observatorio de Lick, los cráteres de Marte,
observando además detalles del planeta nunca antes
advertidos por los astrónomos Giovanni SCHIAPARELLI y
Percival LOWELL. Sin embargo, ni siquiera estas observaciones fueron
publicadas cuando aún vivía. Su nombre es famoso sobre todo
por el descubrimiento de una estrella que se aproxima
rápidamente al Sol, precisamente llamada estrella de Barnard.
Barnard
(estrella de). Después de a Centauro, es la estrella más cercana al Sol: 5,9 AL.
Desde el momento que se mueve hacia nosotros a la
velocidad aproximada de 110 km/s, se calcula que dentro de unos
10.000 años se acercará hasta 3,8 AL, convirtiéndose en la
más cercana de todas. Se encuentra en la constelación del
Serpentario, tiene una magnitud estelar de 9m, 5 y pertenece a ese tipo de
estrellas denominadas enanas rojas. Fue
descubierta por E. E. BARNARD en 1916 y, precisamente por
su rapidísimo movimiento, ha sido llamada estrella
proyectil. Se calcula, concretamente, que en 170 años se desplaza
en la órbita celeste en un trecho equivalente a la órbita de
la Luna. Estudios recientes han puesto en evidencia un
pequeñísimo movimiento oscilatorio de la estrella de Barnard,
que algunos astrónomos atribuyen a la existencia de
dos planetas de dimensiones jupiterianas que están en
órbita a su alrededor. Debido a las distancias, ni siquiera los
más grandes telescopios terrestres están en condiciones de
captar estos dos eventuales planetas. Se piensa que el Space
Telescope, puesto en órbita hace unos años, podrá dar una
respuesta al problema de los hipotéticos planetas extrasolares.
La estrella de Barnard posee el Movimiento propio
más grande hasta ahora revela- – 21 – do, es decir, el mayor
desplazamiento en el espacio con relación al Sol.
BESSEL, Friedrich Wilhelm. 1784-1846 Estudioso alemán ligado a la astronomía por
su interés hacia la navegación marítima: se sirvió de los
cálculos astronómicos para el exacto conocimiento del
punto nave. A comienzos del siglo
XIX el Rey de Prusia le encargó supervisar los trabajos en
el Observatorio de Konisberg,
en el que estuvo como director hasta su muerte. Su interés
por el cielo fue enciclopédico, habiéndose ocupado de muchos
temas de la astronomía clásica tanto de observación
como teóricos. Sin embargo, su nombre permanece unido a las
determinaciones de las primeras distancias
estelares. Hasta 1838 no se tenía la mínima idea de la distancia
de las estrellas; ese año, midiendo la paralaje de la estrella
61 Cygni, estableció su distancia valorándola en
10,3 AL. Las estimaciones más recientes son de 11,2 AL por
lo que el trabajo de BESSEL puede considerarse de
notable valor, si se tienen en cuenta las limitaciones
instrumentales de la época. BESSEL también midió las coordenadas de más
de 50 mil estrellas y de muchas calculó el llamado
Movimiento propio, es decir, ese desplazamiento con respecto
al Sol como consecuencia del movimiento de las estrellas
en el interior de nuestra Galaxia. Éste, debido a las grandes
distancias interestelares, es determinable como una
minúscula variación de las coordenadas, apreciable mediante
observaciones separadas por largos intervalos de tiempo.
También se debe a BESSEL el descubrimiento de que
alrededor de Sirio y Proción, giran pequeñas estrellas. El no
las vio, pero se dio cuenta de su existencia por las pequeñas
irregularidades que notó en los movimientos propios de estas
dos grandes estrellas. Más tarde su hipótesis fue
confirmada: los astrónomos han podido establecer que Sirio y
Proción tienen, cada una, una pequeña compañera enana blanca.
BETHE, Hans Albrecht. Físico alemán, nacido en 1906 y Premio Nobel 1967 por sus
estudios sobre los procesos nucleares que preceden a la
generación de energía en las estrellas. Hacia finales de
los años 30 llegó a formular dos procesos de fusión del hidrógeno
en helio, acompañados de la liberación de grandes
cantidades de energía que se piensa alimentan el hogar de muchas
otras estrellas. El primer proceso se denomina ciclo
carbono-nitrógeno o ciclo Bethe- Weizsacker (porque también
fue formulado, independientemente, por el físico alemán C. F. VON WEIZSACKER; el segundo se llama ciclo
protón-protón.
Beta
Lacertae. Nombre con el cual se
indican objetos estelares muy luminosos,
pero cuya emisión de luz varía irregularmente en el tiempo.
Hasta los años 60 eran considerados estrellas variables
pertenecientes a nuestra Galaxia; sucesivamente se ha
descubierto que sus distancias son del orden de mil millones AL,
más allá de nuestro disco galáctico cuyo diámetro, recordémoslo,
es equivalente a unos 100.000 AL, aproximadamente.
En lo relativo a su naturaleza, se piensa que los objetos b Lacertae, están emparentados con los Quásar, los objetos
más luminosos del Universo, y que, como ellos, sean
núcleos de galaxias muy brillantes, tanto como para superar la
luminosidad de cualquier otra estrella vecina. El nombre
de objetos b Lacertae, o Lacertidos, deriva de la estrella
prototipo del grupo, que es precisamente la b en la constelación del Lagarto.
Big
Bang. Con este término, ahora ya
utilizado corrientemente, se indica el acto de
nacimiento del Universo, según una teoría hoy ampliamente
aceptada. El Big-Bang, literalmente gran estallido, no fue una
explosión como las que nos son familiares que, partiendo
del centro se propagan hacia la periferia, sino una
explosión que se produjo simultáneamente en todo el espacio y después
de la cual cada partícula de materia comenzó a
alejarse muy rápidamente una de otra. Los físicos teóricos
han logrado reconstruir esta cronología de los hechos a partir de un
1/100 de segundo después del Big Bang. La materia
lanzada en todas las direcciones por la explosión primordial
está constituida exclusivamente por partículas elementales:
Electrones (partículas con carga negativa y pequeña masa)
Positones (anti-electrones con carga positiva), Neutrinos
(partículas carentes de carga y tal vez incluso de masa, o con
una masa muy pequeña). Fotones (partículas con masa cero y
carga cero, portadoras de la luz) y además muy pocas
partículas elementales más pesadas que las anteriores, como los
Protones (positivos) y los Neutrones (neutros). La
temperatura en este universo de partículas es de cien mil
millones de Kelvin, es decir, mucho más alta que la hoy
existente en el centro de las estrellas. La densidad de esta mezcla
es equivalente a 4·109 veces la del agua. A causa
de la rapidísima expansión, la temperatura desciende
treinta mil millones de Kelvin. Desde el punto de vista
cualitativo el contenido del Universo queda inmutado: por todas
partes, enjambres de partículas elementales. La temperatura
del Universo desciende hasta diez mil millones de
Kelvin, aún demasiado alta para que neutrones y protones
puedan unirse establemente formando núcleos atómicos. La temperatura
desciende en otro orden de magnitudes. El
termómetro marca ahora (tres mil millones de Kelvin).
Electrones y positones, es decir, partículas y antipartículas relativas,
comienzan a desaparecer rápidamente debido al
fenómeno de la aniquilación. La temperatura ha descendido a
mil millones de Kelvin, alrededor de setenta veces más alta
que la existente en el interior del Sol. Esto hace posible
la combinación de protones y neutrones, que da lugar a la
formación de núcleos complejos a partir del hidrógeno pesado
o deuterio, que está formado precisamente por un protón y
un neutrón. A su vez, estos núcleos livianos se funden
rápidamente en núcleos de helio, formados por dos protones y
dos neutrones.
Blink
(microscopio). Es un instrumento con
el cual se examinan las películas
fotográficas del cielo. Apoyando el ojo sobre el ocular se ven
en rápida sucesión dos películas, tomadas en épocas
diferentes, de la misma región celeste. Si en una de las dos
estuviera presente un objeto nuevo -una estrella nueva, un cometa,
un asteroide- éste se verá como un punto intermitente. Algo
semejante sucede también si, en lugar de un objeto
completamente nuevo, hubiera una variación de luminosidad o
posición de una estrella.
Bode-Titius
(ley de). Desde la antigüedad,
astrónomos y matemáticos se preguntaban
si las distancias de los planetas al Sol obedecían a un orden.
PITÁGORAS (siglo VI a J.C.) estaba convencido que
existía una armonía en el espacio entre las esferas
planetarias, así como existe una entre las cuerdas de una lira. Entre
los siglos XVI y XVIII algunos astrónomos alemanes
efectuaron estudios para verificar si las distancias de los
planetas al Sol, que en aquella época ya se conocían con buena
precisión, respetaban efectivamente esta presunta ley matemática
formulada, como hemos dicho, desde la antigüedad. Después
de algunos resultados de J. KEPLER (15711630) y
E. KANT (1724-1804), juzgados relativamente insatisfactorios,
correspondió a Johann Daniel TIETZ de Wittenberg
(1729-1796), conocido con el nombre latino de Titius, establecer
una fórmula empírica de la cual – 22 – se pueden sacar las
distancias de los planetas al Sol. d = 0,4 + 0,3·2n donde d es
la distancia en UA y n un número de la sucesión: –¥, 0, 1, 2, 3, .8. Comenzando el cálculo con n
= –¥ y siguiendo en el orden con los otros valores de n,
se obtienen resultados que
proporcionan las distancias de los planetas al Sol a partir,
obviamente, del más próximo, Mercurio, como puede
apreciarse en la tabla anterior. En 1766, cuando Titius formuló
su ley, no se conocía aún ni el cinturón de los asteroides,
ni los planetas más allá de Saturno. El descubrimiento de Urano
en 1781 y de Ceres, el más grande de los
asteroides, en 1801, vinieron a llenar los vacíos de la sucesión. La
imperfecta correspondencia entre las distancias efectivas de
Neptuno y Plutón y las indicadas en la tabla de Titius, es
interpretada por algunos como una prueba de que las órbitas
originales de estos dos cuerpos fueron perturbadas por
acontecimientos todavía no determinados. La ley de Titius habría
pasado casi inadvertida si no hubiera sido difundida por
el astrónomo alemán Johann BODE (1774-1826),
por lo cual se desarrolló la costumbre de definirla como la ley de
Bode-Titius, aunque algunos incluso hablan simplemente
de la ley de Bode, olvidando, de forma un poco injusta, a
su legítimo descubridor.
Bólido.
Es un Meteoro con un tamaño de algunos
cm que, penetrando en la atmósfera,
se quema alcanzando notables magnitudes aparentes (–5m) y
convirtiéndose, por lo tanto, en un objeto celeste más
luminoso que Venus en su máximo esplendor y, en algunos
casos, tan brillante como la misma Luna. El rápido
sobrecalentamiento producido por el rozamiento atmosférico provoca una
explosión y una fragmentación del bólido, algunas de cuyas
partes pueden llegar a la superficie del suelo antes
de desintegrarse completamente y ser recuperadas por los
estudiosos.
Bolómetro.
Es un instrumento utilizado para
recoger y medir la radiación emitida por un
objeto en todas las longitudes de onda. En la práctica, la
radiación a medir se hace caer en un "detector"
provocando un aumento de temperatura que hace variar la resistencia
eléctrica de un circuito, el cual, a su vez, está conectado con un
instrumento de lectura. Con un aparato de este tipo es
posible determinar la llamada magnitud bolométrica de una estrella,
es decir: su luminosidad no sólo en la luz visible, sino
a lo largo de todas las radiaciones, visibles o no, emitidas por
ella. Es utilizado para estudiar las cantidades de energía
irradiada por una fuente celeste. La forma típica del
bolómetro comprende dos bandas ennegrecidas de láminas de
platino muy finas, que forman dos puntos de un
puente de Wheatstone; pero sólo uno se expone a las
radiaciones. El inventor de este instrumento fue el astrónomo americano
Samuel P. LANGLEY en 1878, con el cual estudió la
radiación infrarroja del Sol.
Bolsas
de carbón. Se trata de nebulosas
oscuras formadas por grandes cantidades de
polvos y gases, así llamadas porque absorben la luz de
las estrellas que se encuentran detrás de aquéllas, a lo
largo de nuestro campo visual; por este motivo aparecen como
manchas negras sobre el fondo del cielo estrellado. La
bolsa de carbón más conocida está en el cielo austral, cerca
de la Cruz del Sur. En realidad, se trata de un cúmulo de polvos
y gases con una masa cien veces mayor que el Sol y
situada en el interior de nuestra Galaxia a unos 400 AL de
nosotros. Otra bolsa de carbón similar es visible, en el
hemisferio norte, en la constelación del Cisne. Desde el punto de
vista de su composición, la brillante nebulosa de Orión
no es diferente a una bolsa de carbón: la diferencia
estriba en que esta última brilla porque en el medio del cúmulo de
polvo y gases se encuentra una estrella que ilumina el
conjunto. Las nebulosas de este tipo son consideradas por los
astrónomos como el lugar donde nacen, por fenómenos de
agregación de materia, estrellas que rodean a los planetas,
pero nuestros instrumentos de observación no son aún tan
potentes como para poder seguir acontecimientos de este
tipo.
Booster.
Es un término perteneciente al
lenguaje astronáutico americano (booster =
lanzador), con el que se indica la primera sección de un misil.
Sin embargo, a veces, con "booster" se suele
indicar incluso a todo el misil. Con el término de "strap on
boosters" se denomina a los cohetes auxiliares que en ocasiones
son anexados al fuselaje de la primera sección para
aumentar la potencia de empuje.
BRAHE, Tycho. 1546-1601 Astrónomo danés, considerado como el más grande
observador del periodo anterior a la invención del telescopio e
innovador en los estudios astronómicos. Nacido de familia noble, de
carácter intrépido, e intolerante de las
convenciones sociales, tuvo una vida muy aventurera: viajó mucho,
prosiguiendo siempre los estudios de astronomía que había
comenzado siendo joven, después de haber quedado muy
impresionado con el eclipse solar de 1560. En 1565, a causa de
una diferencia de opinión con otro estudiante por un
problema matemático, se batió en duelo y quedó mutilado de la
nariz, debiendo llevar el resto de su vida una postiza de
oro, plata y cera. Gozaba del favor del rey de Dinamarca
Federico I quien, en 1576, le cedió la pequeña isla de Hven, en el
estrecho de Sund, hoy territorio sueco. Aquí, Tycho hizo
construir el observatorio más grande de su época, al que llamó
Uraniborg, es decir, "ciudad del cielo", al que dotó
de monumentales y perfeccionados instrumentos, algunos de los
cuales fueron ideados por él mismo: cuadrantes murales,
sextantes, esferas armilares, escuadras y gnomones con
gigantescas escalas graduadas para obtener la mejor
precisión entonces posible en la determinación de las coordenadas celestes
y de las otras medidas astronómicas. En 1572 una
estrella muy luminosa apareció en la constelación
de Casiopea, alcanzando la luminosidad de Júpiter y
después se fue apagando lentamente, aunque permaneciendo visible
hasta marzo de 1574. Tycho la observó durante un
año y medio, tratando de calcular con sus instrumentos y
conocimientos la distancia con el método de la paralaje. El
astrónomo se dio cuenta que la estrella nova carecía de
paralaje, lo que equivalía a admitir que se encontraba a una
distancia infinita, o sea que pertenecía a la esfera de las estrellas
fijas. Tycho publicó los resultados de su trabajo en
el tratado De nova stella, que data de 1573, provocando con
él una verdadera revolución en el campo de las creencias
astronómicas: por primera vez se demostró que las esferas
superlunares no eran en absoluto inmutables, contrariamente a
la opinión de ARISTÓTELES. En 1588, el astrónomo
desmintió, no con simples disertaciones, sino con pruebas basadas en
sus observaciones y medidas, otra teoría que en
aquel tiempo era universalmente aceptada: la de la
naturaleza atmosférica de los cometas. Siguió con sus instrumentos
al cometa aparecido el 13 de noviembre de 1577, midió su
paralaje y, por lo tanto, la distancia, y concluyó que se
encontraba a aproximadamente 230 radios terrestres, es
decir, más allá de la Luna, que está a 60 radios terrestres. Las
observaciones fueron recogidas en el volumen De mundi
aetherei recentioribus phaenomenis
("De los fenómenos más
recientes del mundo etéreo"), que puede considerarse como
el primer tratado científico sobre los cometas. Tycho
rechazó el sistema copernicano no por ignorancia, sino por
coherencia con sus observaciones. – 23 – El razonó de esta manera: si
la Tierra girara a lo largo de una órbita alrededor del
Sol, como pensaba COPÉRNICO, el observador debería notar un
desplazamiento anual (paralaje) en las posiciones de las
estrellas fijas. Como Tycho nunca pudo medir ese
desplazamiento, se convenció de que COPÉRNICO estaba en
un error. El razonamiento de Tycho era inaceptable: fue la
insuficiente precisión de sus instrumentos lo que no le permitió
apreciar la pequeña paralaje de las estrellas. Por otra
parte, tampoco la vieja concepción aristotélicotolomeica, que
ponía a la Tierra inmóvil en el centro del Universo, le
convencía completamente; así, elaboró una propia, que constituyó
un compromiso entre la vieja y la nueva, y en la
que la Tierra quedaba en el centro del Universo, pero los
planetas, en lugar de girar alrededor de la Tierra, lo hacían
alrededor del Sol. Después de la muerte del rey de Dinamarca,
acaecida en 1588, a causa de disputas con el nuevo
soberano abandonó la isla de Hven y se instaló en el castillo de
Benatky, próximo a Praga, convirtiéndose en matemático oficial del
emperador Rodolfo ll. Aquí se le une en 1600 el
joven J. KEPLER, con el cual tuvo una fructífera colaboración
en los últimos años de su vida. Al morir dejó a KEPLER las
observaciones realizadas a lo largo de años y años de
estudio, con la esperanza de que éste pudiera demostrar su
teoría del Universo. KEPLER se sirvió de los trabajos de
Tycho para formular sus famosas leyes sobre los movimientos
planetarios, que, en cambio, sirvieron como confirmación
de la teoría de COPÉRNICO sobre el sistema solar.
Buscador.
Pequeño anteojo de amplio campo
visual, utilizado para facilitar la
dirección de un potente telescopio. Está montado en paralelo
sobre el eje principal del telescopio y dispone de una retícula,
habitualmente constituida por dos hilos cruzados. El astro
a observar es primeramente ubicado con el buscador, de
forma que la imagen de éste caiga sobre la retícula, de
esta manera, si el eje del buscador es perfectamente paralelo al
del telescopio, la imagen deberá aparecer al mismo
tiempo en el ocular del propio telescopio.
Byurakan
(observatorio). Uno de los observatorios
más importantes de la Unión
Soviética, dotado, entre otras cosas, con un reflector de 260 cm.
Se encuentra en Armenia, cerca de la ciudad de
Yerevan y fue fundado en 1946 por Viktor AMBARTSUMIAN, uno
de los más célebres astrónomos soviéticos. – 24 – – 25 –
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